Vanda de Sousa

Vanda de Sousa - The School of We

«La asombrosa realidad de las cosas es mi diario descubrimiento.
(…) Sólo para escuchar el paso del viento vale la pena haber nacido.»

Alberto Caeiro

Con una sonrisa fácil y ojos brillantes, creo que la vida es mucho más de lo que pensamos y podemos ver. Entré en caminos no siempre planeados para buscar y encontrar (o no), enraizarme y cambiar, para equivocarme y acertar. Soy una mujer «con prisas» y tendencia perfeccionista, en constante aprendizaje sobre cómo integrar más conscientemente el trabajo, la maternidad, el amor y el cuidado personal.

En el Mindfulness, encontré una forma de vivir (todo) en la vida con más calma y con mayor presencia y profundidad. Compartiendo lo que creo, lo que aprendo y lo que experimento es donde me encuentro y me maravillo. Conmigo. Con los otros. Con la vida.

Mis inspiraciones

Salud y bienestar

Contribuir a una mejor calidad de vida de las personas ha sido una motivación muy presente en mi recorrido, aunque la forma de hacerlo ha ido cambiando con el tiempo.

Comencé con una aproximación bastante técnica y científica, con mi licenciatura en Farmacia y los 20 años que siguieron en la industria farmacéutica. Fue también allí, dentro de las organizaciones, donde empecé a comprender mejor la complejidad de aquello a lo que llamamos salud y bienestar: no depende solo del cuerpo, ni solo de la persona, sino también de la forma en que trabajamos, nos relacionamos, decidimos y vivimos.

A lo largo de los años fui ampliando esa mirada, acercándome cada vez más al comportamiento humano y a las dimensiones emocionales y relacionales de la salud. Hoy me interesa precisamente ese encuentro entre ciencia, salud, bienestar y vida real, buscando comprender a la persona dentro del contexto en el que vive y trabaja.

Mindfulness

La atención plena entró en mi vida por necesidad. Las herramientas que conocía dejaron de funcionar durante un período de grandes desafíos, repleto de cambios y de gran (auto) exigencia, que me llevaron al agotamiento físico, mental y emocional.

Con la práctica de Mindfulness, la vida continuó a su ritmo, con todas las contradicciones que trae, pero aprendí a verla y experimentarla de manera diferente. ¡Observar, acoger, respirar, vivir!

Con el tiempo, comprendí que el Mindfulness no era solo algo que yo practicaba. Fue entrando en la parentalidad, en las relaciones y en el trabajo (principalmente en el liderazgo), ayudándome a parar antes de reaccionar, ganar perspectiva, mirar con más amabilidad y elegir con más intención.

Hoy sigue siendo una de las bases de mi forma de vivir y trabajar: una práctica a la que vuelvo continuamente y que me gusta llevar a los espacios que creo con los demás.

Aprendizaje y facilitación

Desde muy temprano tuve, de una forma casi intuitiva, tendencia a crear espacios de conversación. Me gustaba escuchar, comprender los diferentes lados de una historia y, muchas veces, acababa siendo esa persona con la que los demás se sentaban a hablar, pensar o simplemente intentar comprender mejor lo que estaban viviendo.

Durante muchos años no lo habría llamado facilitación. Era simplemente una forma natural de estar con los demás. Con el tiempo, esa curiosidad por las personas y por las relaciones fue encontrando un lugar también en mi vida profesional y se transformó en una parte muy importante de mi trabajo.

Me gusta genuinamente aprender, estudiar, descubrir nuevas perspectivas, experimentar, hacer preguntas y explorar respuestas. Me gusta especialmente compartir lo que voy aprendiendo y observar lo que sucede cuando ese aprendizaje deja de ser solo conocimiento y empieza a adquirir significado para cada persona.

«¿Las pequeñas cosas? ¿Los pequeños momentos? ¡No son pequeños!»

John Kabat–Zinn
Vanda de Sousa - Facilitator - The School of We